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Santa Florentina Castle: A Journey into the Modernist Middle Ages of Canet de Mar.

Santa Florentina Castle: A Journey into the Modernist Middle Ages of Canet de Mar.

History, architecture, legends and one of the Maresme’s most extraordinary fortresses There are places that seem to belong to another era. Places where towers, battlements, courtyards and medieval galleries blend with stained glass, mosaics, sculptures and Modernist details. Santa Florentina Castle, in Canet de Mar, …

Cabrils and the Coastal Range: Dolmens, Forests, Springs and Mountain Cuisine.

Cabrils and the Coastal Range: Dolmens, Forests, Springs and Mountain Cuisine.

A little over half an hour from Barcelona, we find a landscape that seems much farther away from the city than it actually is. Cabrils is one of those gateways to the Maresme where all it takes is starting to climb towards the mountains to …

Cabrils y la Serralada Litoral: dólmenes, bosques, fuentes y cocina de montaña.

Cabrils y la Serralada Litoral: dólmenes, bosques, fuentes y cocina de montaña.

A poco más de media hora de Barcelona encontramos un paisaje que parece mucho más alejado de la ciudad de lo que realmente está. Cabrils es una de esas puertas de entrada al Maresme donde basta con  empezar a subir hacia la montaña para encontrarnos rodeados de pinos, encinas, caminos de tierra, antiguas masías, fuentes escondidas y grandes bloques de granito.

Pero estas montañas guardan algo todavía más interesante: miles de años de historia.

Entre Cabrils, Vilassar de Dalt y Òrrius podemos seguir los pasos de quienes habitaron estas tierras durante la Prehistoria, descubrir dólmenes y cuevas funerarias, pasar junto a antiguas ermitas y terminar la excursión delante de una buena comida de brasa o de un auténtico desayuno de forquilla.

Es una excursión perfecta para quienes quieren combinar naturaleza, historia, arqueología, gastronomía y pequeños rincones con encanto sin alejarse demasiado de Barcelona.

¿A qué distancia está Cabrils de Barcelona?

Cabrils está situado aproximadamente a 26-30 kilómetros de Barcelona.

En coche, el trayecto suele durar alrededor de los 30 minutos, aunque el tiempo puede variar bastante dependiendo del tráfico y del punto concreto de Barcelona desde el que salgamos.

La cercanía es precisamente uno de sus grandes atractivos: podemos desayunar en Barcelona, estar caminando por el bosque poco después y terminar el día comiendo en una masía de montaña.

De Cabrils a la montaña

La excursión empieza en Cabrils y poco a poco va dejando atrás las calles del municipio para introducirnos en el paisaje de la Serralada Litoral.

El bosque mediterráneo domina buena parte del recorrido.

Encontraremos pinos piñoneros, encinas, madroños, lentiscos, jaras, zarzas y diferentes plantas aromáticas, además de zonas donde el granito se transforma en el característico sauló que encontramos bajo nuestros pies.

El paisaje cambia constantemente.

En algunos momentos caminamos entre árboles y sombra; en otros, el bosque se abre y aparecen grandes rocas y vistas sobre el Maresme y el Mediterráneo.

Es precisamente esta combinación entre montaña y mar la que hace tan especial esta zona.

Can Boquet y Sant Salvador

Uno de los puntos clave de nuestra excursión es el entorno de Can Boquet.

Aquí aparecen antiguas masías, caminos forestales y pequeños elementos de patrimonio que nos recuerdan el antiguo paisaje rural.

También encontramos la ermita de Sant Salvador, un pequeño edificio ligado a la historia de esta montaña.

Desde aquí podemos continuar hacia uno de los lugares más importantes de nuestra excursión: la Roca d’en Toni.

La Roca d’en Toni: un dolmen de miles de años

La Roca d’en Toni, conocida también como dolmen de Can Boquet, es probablemente el monumento prehistórico más famoso de esta zona.

Aunque muchas veces se habla de los dólmenes de Cabrils, la Roca d’en Toni está situado en el término de Vilassar de Dalt, muy cerca de Cabrils y perfectamente integrada en las rutas que parten desde esta zona.

Estamos ante una construcción megalítica relacionada con las prácticas funerarias de las comunidades prehistóricas.

¿Para qué servían los dólmenes?

Los dólmenes eran fundamentalmente monumentos funerarios.

Las comunidades prehistóricas utilizaban estos espacios para depositar a sus muertos, acompañándolos en ocasiones de objetos que formaban parte de sus ajuares.

Cuando contemplamos hoy la enorme piedra de la Roca d’en Toni resulta difícil imaginar que hace miles de años las personas que vivían en estas montañas transportaran y colocaran grandes bloques de piedra para construir un lugar relacionado con sus muertos.

Y precisamente por eso la visita tiene tanto interés.

No estamos simplemente ante una roca antigua.

Estamos ante una pequeña ventana hacia una sociedad que desapareció hace miles de años.

La Cova de la Granota

Continuando por la zona de Can Boquet encontramos otro lugar extraordinario: la Cova de la Granota.

Aquí la naturaleza y la arqueología se mezclan completamente.

Grandes bloques de granito forman una cavidad natural dividida en diferentes espacios. En su interior aparecieron restos humanos y objetos que permiten relacionarla con antiguos enterramientos.

Se encontraron restos de cerámica, elementos de sílex y otros objetos asociados a los enterramientos.

La cueva nos ayuda a comprender que el paisaje prehistórico no estaba formado únicamente por poblados.

También existían lugares especiales destinados a los muertos.

La Cova d’en Pau

Muy cerca está situada la Cova d’en Pau, otra cavidad relacionada con enterramientos prehistóricos.

Su descubrimiento permitió recuperar diferentes materiales arqueológicos, entre ellos puntas de flecha, piezas de sílex, cerámica y otros elementos.

La Cova d’en Pau, igual que la Cova de la Granota, nos enseña cómo las cuevas naturales podían convertirse en espacios funerarios.

Cuando recorremos hoy estos caminos resulta sorprendente pensar que estamos caminando por los mismos paisajes que contemplaron personas que vivieron aquí hace más de cuatro mil años.

Los Rocs de Can Boquet

El granito es uno de los protagonistas del paisaje.

En el entorno de Can Boquet aparecen grandes formaciones rocosas que crean pequeños refugios y espacios naturales.

Los Rocs de Can Boquet o Els Recers son especialmente interesantes porque diferentes épocas dejaron huella en ellos.

Son lugares donde merece la pena detenerse y observar las formas de las piedras.

La erosión ha creado pequeñas cavidades, pasadizos y espacios protegidos que hacen que caminar por esta parte de la montaña resulte mucho más entretenido que seguir simplemente una pista forestal.

El Turó d’en Torres y los iberos

La historia continúa después de la Prehistoria.

En las montañas próximas encontramos también vestigios relacionados con la época ibérica.

El Turó d’en Torres, situado a unos 470 metros de altura, está asociado a restos que permiten relacionarlo con la ocupación ibérica de estas montañas.

No debemos esperar encontrar aquí un poblado reconstruido ni un conjunto monumental preparado para una visita convencional.

Su interés está precisamente en imaginar cómo se organizaba el territorio en aquella época y cómo estas montañas formaban parte de una red de asentamientos y caminos.

Can Mastruc y los vestigios más antiguos

Otro nombre que aparece en la historia arqueológica de la zona es Can Mastruc.

En sus alrededores se han encontrado materiales relacionados con antiguas ocupaciones humanas, entre ellos herramientas de piedra.

Estos pequeños hallazgos pueden parecer modestos comparados con un dolmen, pero tienen un enorme valor para comprender que la presencia humana en esta montaña fue mucho más extensa de lo que podemos imaginar al caminar hoy por el bosque.

Sant Mateu: ermita, bosque y vistas

Otra excursión que podemos añadir al recorrido es la subida hacia Sant Mateu.

La ermita está situada en una posición elevada de la Serralada Litoral y está rodeada de bosque.

Es un lugar especialmente agradable para hacer una pausa.

La construcción tiene origen medieval y conserva el carácter sencillo de las antiguas ermitas de montaña.

Desde las zonas elevadas podemos disfrutar de grandes panorámicas sobre el Maresme y el Mediterráneo.

En determinados días despejados la sensación es extraordinaria: tenemos el mar delante y, detrás, las montañas que continúan hacia el interior.

La Font d’en Dirol

Las fuentes son otro de los pequeños tesoros de esta zona.

La Font d’en Dirol aparece escondida entre el bosque, en un entorno mucho más fresco y sombrío que las zonas abiertas de la montaña.

Es uno de esos lugares que tienen un encanto especial precisamente porque no necesitan grandes monumentos.

Una fuente, una piedra, árboles alrededor y el sonido del bosque pueden ser suficientes para convertirla en una de las paradas favoritas de la excursión.

Eso sí, las fuentes naturales dependen de las lluvias y no siempre encontraremos agua.

Font de Can Blanc

Otra posibilidad es acercarnos hasta la Font de Can Blanc, en dirección a Òrrius.

El entorno tiene ese aspecto de antiguo paisaje rural que encontramos en diferentes rincones de la Serralada Litoral.

La fuente está integrada en un pequeño espacio de piedra y vegetación y constituye una parada agradable durante una excursión por el bosque.

Es recomendable llevar agua desde el inicio de la ruta y considerar estas fuentes como lugares para conocer, no como puntos donde podamos contar siempre con agua potable.

El Laberinto de Piedras

Y llegamos a uno de los lugares más curiosos de la excursión.

En el bosque encontramos el conocido como Laberinto de Piedras de Cabrils, aunque está situado en el entorno de Òrrius.

No es un monumento prehistórico.

Es una construcción mucho más reciente realizada con piedras y concebida como un espacio relacionado con la meditación y el caminar pausadamente.

El recorrido por el laberinto invita precisamente a bajar el ritmo.

Después de caminar entre árboles, rocas y caminos, resulta curioso encontrarse con un espacio donde la idea es hacer justamente lo contrario de lo que solemos hacer durante una excursión: caminar despacio, observar y guardar silencio.

Mútua Metalúrgica: otro punto de partida

La zona de la Mútua Metalúrgica de Cabrils puede utilizarse también como referencia para diferentes excursiones hacia los caminos que llevan a Can Blanc y Òrrius.

Desde aquí podemos organizar una ruta que combine:

Mútua – Font de Can Blanc – Laberinto de Piedras –  Can Genís – antiguos hornos de Can Blanc.

Es una excursión diferente a la ruta prehistórica de Can Boquet y resulta especialmente interesante para quienes disfrutan descubriendo fuentes, construcciones rurales, bosques y pequeños rincones poco conocidos.

La fauna del bosque

Aunque estamos muy cerca de Barcelona, el bosque tiene una fauna sorprendentemente variada.

Durante una excursión podemos encontrar señales de jabalíes, zorros, tejones, garduñas, ardillas, erizos y corzos, además de infinidad de  pequeños mamíferos.

Los jabalíes son probablemente los más fáciles de detectar indirectamente.

Podemos encontrar sus huellas, zonas removidas en el suelo y caminos abiertos entre la vegetación.

En cuanto a las aves, el bosque es especialmente interesante.

Podemos escuchar o intentar localizar:

  • arrendajos;
  • carboneros;
  • petirrojos;
  • palomas torcaces;
  • pájaros carpinteros;
  • rapaces;
  • y gran variedad de aves pequeñas.

Para observarlas, lo mejor es salir temprano y caminar despacio.

Mariposas e insectos

Durante la primavera y el verano el bosque se llena de pequeños habitantes.

Las zonas con flores atraen mariposas, abejas, escarabajos y otros insectos.

Entre las mariposas que podemos encontrar en este tipo de paisaje mediterráneo están la macaón, la cleopatra, la Vanessa atalanta y la Vanessa cardui.

Para quien disfruta de la fotografía de naturaleza, una simple salida con una cámara o incluso con el teléfono puede convertirse en una pequeña sesión de observación.

¿Cuándo ir a buscar castañas?

El otoño cambia completamente la montaña.

Es la época de las hojas secas, los primeros días frescos, las setas y las castañas.

Los meses de octubre y noviembre son los más apropiados para encontrar castañas en las zonas donde existen castaños.

Pero hay que hacerlo con sentido común: no debemos recogerlas de árboles que tengan propietario sin permiso.

También debemos evitar arrancarlas de las ramas. La imagen clásica es precisamente la de las castañas ya caídas entre las hojas.

¿Y las setas?

El otoño también convierte el bosque en un lugar fantástico para los aficionados a las setas.

Pero aquí más que nunca debemos ser prudentes.

No hay que recoger ninguna seta que no conozcamos perfectamente y tampoco debemos entrar en terrenos privados.

Incluso sin llenar una cesta, caminar por el bosque en octubre o noviembre buscando diferentes especies es una experiencia magnífica.

Desayunos de forquilla antes de caminar

Una de las mejores tradiciones gastronómicas de la zona es desayunar antes de iniciar la excursión.

Y aquí hablamos de un desayuno muy diferente al habitual.

Un auténtico esmorzar de forquilla puede incluir:

  • botifarra amb mongetes;
  • huevos con panceta;
  • tortilla de patatas;
  • cap i pota;
  • callos;
  • pies de cerdo;
  • carne a la brasa;
  • embutidos;
  • quesos;
  • tostadas de pan de payés con tomate.

No es precisamente un desayuno ligero.

Pero si después vamos a caminar por la montaña, puede convertirse en la manera más catalana de iniciar el día.

Nou Gras

En Cabrils encontramos Nou Gras, una casa de comidas situada en el carrer Cal Gras, 4, de Cabrils, y ofrece una propuesta basada en cocina catalana, tapas, brasas y platos tradicionales.

Inicio

Entre las opciones podemos encontrar bravas, croquetas, buñuelos de bacalao, embutidos, butifarras y carnes, además de arroces y diferentes platos para compartir.

Es una buena opción para quienes quieren iniciar la jornada comiendo bien sin buscar una gastronomía excesivamente sofisticada.

La filosofía es sencilla:

comer bien, coger fuerzas y subir a la montaña.

Ca l’Estrany

Otra dirección que merece la pena apuntar es Ca l’Estrany, situado en el camí Coll de Port, 19, de Cabrils, es una masía del siglo XV situada al pie de la Serralada Litoral.

Inici

Aquí el desayuno de forquilla tiene todo lo que esperamos de una comida de montaña.

Podemos encontrar platos como:

  • cap i pota;
  • carrillera de ternera;
  • calamares guisados;
  • caracoles;
  • canelones;
  • botifarra;
  • pies de cerdo;
  • secreto ibérico;
  • cordero;
  • panceta a la brasa;
  • tortilla de patatas;
  • huevos;
  • embutidos;
  • quesos;
  • pan de payés.

Es el lugar perfecto para quien entiende el desayuno como una comida completa.

Cal Senyor

En el entorno de Can Boquet hay otro restaurante especialmente interesante: Cal Senyor.

http://www.calsenyor.com/restaurant-sant-salvador

La propuesta está muy vinculada a la cocina catalana tradicional y las brasas.

Aquí podemos encontrar platos de carne, caracoles, arroz de montaña y productos típicos de la cocina catalana.

También es un lugar interesante para las temporadas de calçots.

La localización hace que sea especialmente atractivo para combinar una mañana de senderismo con una comida sin tener que alejarnos demasiado de la montaña.

Can Salvador

También podemos tener en cuenta Can Salvador, otro de esos establecimientos que encajan con el concepto de comida sencilla de montaña, situado en la Finca Sant Salvador, Camí de la Carena, y está especializado en barbacoa, económicas.

https://www.restaurantsantsalvador.com/

La idea es encontrar una cocina informal donde las carnes a la brasa, tortillas, platos caseros y raciones abundantes tienen protagonismo.

No es necesario buscar siempre restaurantes de alta gastronomía para disfrutar de una escapada.

A veces la recompensa después de caminar es mucho más sencilla:

una mesa, pan con tomate, una buena butifarra, carne a la brasa y una sobremesa sin prisas.

¿Qué podemos comer en una escapada por Cabrils?

Si queremos hacer la experiencia gastronómica completa, podemos buscar:

Para desayunar

Botifarra amb mongetes, huevos con panceta, tortilla, cap i pota, callos, pies de cerdo, embutidos y pan de payés.

Para comer

Caracoles, carnes a la brasa, cordero, butifarra, arroz de montaña, verduras a la brasa, all i oli y calçots cuando están en temporada.

Para compartir

Croquetas, bravas, buñuelos de bacalao, embutidos, quesos y tostadas.

La cocina de la zona tiene ese carácter de cocina catalana de toda la vida que combina especialmente bien con una jornada de montaña.

Una ruta perfecta para pasar el día

Podemos plantear la jornada de una manera muy sencilla.

09:00 h – Desayuno de forquilla en Cabrils.

Iniciamos con un desayuno contundente.

10:30 h – Salida hacia Can Boquet.

Entramos progresivamente en el bosque.

11:15 h – Sant Salvador.

Pequeña parada.

11:45 h – Roca d’en Toni.

Visitamos el dolmen y conocemos la historia del lugar.

12:15 h – Cova de la Granota.

Continuamos por el paisaje de granito.

13:00 h – Cova d’en Pau y otros rincones prehistóricos.

Según el recorrido elegido, podemos ampliar la ruta.

14:30 h – Comida.

Volvemos hacia Cabrils o nos dirigimos a alguna de las masías y restaurantes de la zona.

16:30 h – Paseo tranquilo.

Podemos reservar la tarde para conocer una fuente, acercarnos a Can Blanc o descubrir el Laberinto de Piedras.

Una segunda excursión: Cabrils, Can Blanc y el Laberinto

Para quienes ya hayan hecho la ruta de la Roca d’en Toni, existe otra jornada muy diferente.

Podemos empezar en la zona de la Mútua y dirigirnos hacia Font de Can Blanc.

Después continuamos hacia el Laberinto de Piedras, hacemos una pausa y seguimos por los caminos de Òrrius.

Es una excursión más tranquila y con menos protagonismo arqueológico.

Aquí el atractivo está en el bosque, las fuentes, las antiguas construcciones, las piedras y los pequeños caminos.

¿Se puede hacer con niños?

Sí, pero conviene elegir bien el recorrido.

La ruta hacia la Roca d’en Toni puede hacerse como una excursión familiar si los niños están acostumbrados a caminar.

Lo más interesante para ellos suele ser precisamente la variedad:

bosque + piedras + cueva + dolmen + animales + aventura.

Eso sí, las cuevas y formaciones rocosas requieren atención y no debemos acercarnos a lugares peligrosos ni trepar por zonas inestables.

¿Y si queremos pasar una noche?

También podemos convertir la excursión en una escapada de fin de semana.

Hay diferentes posibilidades de alojamiento rural, casas de turismo rural, hoteles y pequeños establecimientos en Cabrils y los municipios próximos.

Dormir en la zona permite hacer algo que durante una excursión de un día resulta más difícil:

levantarse temprano, desayunar tranquilamente, caminar por el bosque durante varias horas, comer sin mirar el reloj y volver a salir por la tarde cuando baja el calor.

Para una escapada en pareja, una casa rural o un pequeño hotel con encanto puede ser una buena combinación con una comida en alguna de las masías de la zona.

Cabrils: montaña, historia y buena mesa a pocos kilómetros de Barcelona

Lo que hace especial a Cabrils no es solamente que esté cerca de Barcelona.

Es que en muy pocos kilómetros podemos pasar de un municipio mediterráneo a un bosque de montaña y, dentro del mismo día, recorrer un paisaje que conserva testimonios de hace miles de años.

Podemos caminar junto a antiguas masías, encontrar una fuente escondida, descubrir una ermita, contemplar el Mediterráneo desde la montaña, visitar un dolmen, entrar en el paisaje de las antiguas cuevas funerarias y terminar comiendo una buena carne a la brasa.

Y todavía nos quedarán caminos por descubrir.

La Roca d’en Toni, Can Boquet, Cova de la Granota, Cova d’en Pau, Sant Salvador, Sant Mateu, Turó d’en Torres, Can Mastruc, Font d’en Dirol, Font de Can Blanc, el Laberinto de Piedras y los caminos de Òrrius forman un territorio perfecto para quienes disfrutan de las excursiones con algo más que kilómetros.

Aquí cada camino cuenta una historia.

Y después de caminar, siempre queda lo mejor:

sentarse a la mesa y comer bien.

 

 

 

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