Parc del Laberint d’Horta: historia, jardines, arquitectura y naturaleza.

Parc del Laberint d’Horta: historia, jardines, arquitectura y naturaleza.

El Parc del Laberint d’Horta es uno de los jardines históricos más singulares de Barcelona y uno de esos lugares que consiguen sorprender incluso a quienes llevan años viviendo en la ciudad.

Situado en el distrito de Horta-Guinardó, en la ladera de Collserola, el parque combina arquitectura, jardinería, escultura, historia, mitología y naturaleza en un conjunto que parece alejarse por completo del paisaje urbano de Barcelona.

Su elemento más conocido es, naturalmente, el famoso laberinto de cipreses, pero reducir el parque al laberinto sería quedarse únicamente con una pequeña parte de todo lo que ofrece.

En su interior encontramos jardines neoclásicos y románticos, estanques, fuentes, canales, cascadas, esculturas mitológicas, templetes, árboles de gran interés botánico y el antiguo Palacio Desvalls.

Además, el parque tiene un importante valor histórico.

Su construcción se inció en 1791, cuando el aristócrata y científico Joan Antoni Desvalls, marqués de Llupià y de Alfarràs, decidió transformar los terrenos de su finca de Horta en un gran jardín de inspiración neoclásica.

Con el paso de los años, el conjunto fue ampliándose y evolucionando hasta incorporar también un jardín romántico.

El resultado es un espacio extraordinariamente curioso: un jardín diseñado por el ser humano que, con el paso del tiempo, se ha convertido también en un pequeño refugio de biodiversidad dentro de Barcelona.


¿Dónde está el Parc del Laberint d’Horta?

El parque está situado en:

Passeig dels Castanyers, 1-17
08035 Barcelona
Cataluña, España

Administrativamente pertenece al distrito de Horta-Guinardó, en la zona de Horta.

Está situado muy cerca del Velòdrom d’Horta y en las proximidades de la sierra de Collserola.

Su localización en la ladera hace que el parque tenga diferentes niveles y terrazas.

Esta característica es fundamental para entender su diseño.

Los jardines no están simplemente colocados sobre una superficie plana, sino que aprovechan el desnivel del terreno para crear diferentes perspectivas, escaleras, recorridos y juegos de agua.


¿Cómo llegar al Laberinto de Horta desde el centro de Barcelona?

Llegar desde el centro de Barcelona es bastante sencillo.

La opción que consideramos más cómoda es utilizar el metro.

La estación más cercana es:

Mundet — Línea 3 (L3)

Desde diferentes puntos del centro podemos utilizar la L3 y bajar en Mundet. Desde la estación tendremos que continuar caminando hasta el parque.

Por ejemplo:

Plaça Catalunya – L3 – Mundet –  caminar hasta el Parc del Laberint d’Horta.

Dependiendo del punto concreto desde el que salgamos, podemos tardar aproximadamente 30-45 minutos en total.

También existen diferentes líneas de autobús que permiten acercarse al parque.

Para una primera visita, sin embargo, el metro suele ser la opción más sencilla.


¿Se puede llegar en coche?

Sí.

El acceso en coche se realiza por el entorno del Passeig dels Castanyers y el carrer dels Germans Desvalls.

Además, el parque está situado junto al Velòdrom d’Horta, donde existen zonas de aparcamiento.

Pero hay una cuestión importante:

las plazas de aparcamiento son limitadas.

Por ello, si queremos llegar en coche, especialmente durante un fin de semana o en temporada alta, conviene hacerlo con cierta antelación.

No recomendaría contar con la posibilidad de aparcar justo delante de la entrada.

Si tenemos que elegir entre coche y transporte público, para visitar el parque tranquilamente probablemente resulta más cómodo el metro hasta Mundet.


¿Cuánto cuesta entrar?

La entrada al parque es bastante económica.

La tarifa habitual es:

Entrada general: 2,23 €

Entrada reducida: 1,42 €

Además, existen determinados colectivos que pueden acceder gratuitamente y tradicionalmente hay jornadas de acceso gratuito, entre ellas miércoles y domingos.

 


Horarios del Parc del Laberint d’Horta

El horario habitual es:

Del 1 de abril al 31 de octubre

10:00 – 20:00 h

Del 1 de noviembre al 31 de marzo

10:00 – 18:00 h

El parque puede tener horarios especiales en determinadas fechas.

Y hay un aspecto especialmente importante para quienes estén preparando una visita actualmente:

el parque ha estado afectado por un cierre excepcional y por las obras de restauración del laberinto.

Por ello, antes de desplazarse es recomendable comprobar si el recinto está abierto y qué zonas pueden visitarse.


La historia del Laberinto de Horta

La historia del parque comienza a finales del siglo XVIII.

En 1791, Joan Antoni Desvalls, marqués de Llupià y de Alfarràs, empezó a transformar la finca familiar de Horta.

Desvalls no era únicamente un aristócrata.

También estaba interesado por la ciencia, las matemáticas, la naturaleza y la jardinería.

El proyecto del jardín contó con la participación del arquitecto e ingeniero italiano Domenico Bagutti.

La primera fase correspondía al gusto neoclásico, muy relacionado con la recuperación de los modelos de la Antigüedad clásica.

Por eso encontramos:

  • geometría;
  • simetría;
  • esculturas;
  • escaleras;
  • fuentes;
  • estanques;
  • templetes;
  • perspectivas perfectamente calculadas.

El jardín no se diseñó simplemente para plantar árboles.

Se concibió como un auténtico recorrido simbólico.


El jardín neoclásico

Esta es la zona que conserva la imagen más reconocida del parque.

Aquí la naturaleza está completamente organizada.

Los setos se recortan siguiendo formas geométricas y los caminos conducen al visitante de un espacio a otro.

Las esculturas representan personajes y divinidades relacionadas con la mitología clásica.

El agua también desempeña un papel fundamental.

Fuentes, estanques y canales forman parte del recorrido y ayudan a crear diferentes perspectivas.

Todo está calculado para que el visitante vaya descubriendo nuevas escenas a medida que avanza.


El famoso laberinto de cipreses

El elemento más conocido del parque es su laberinto.

Está formado por largos setos de ciprés, creando una red de caminos en la que resulta sorprendentemente fácil perderse.

El laberinto está relacionado con la historia mitológica de Teseo, Ariadna y el Minotauro.

La persona que entra representa simbólicamente a Teseo.

El objetivo es llegar hasta el centro.

Y allí encontramos una escultura de Eros, relacionada con el amor.

El recorrido convierte la visita en algo más que un simple paseo.

El jardín está contando una historia.


¿Por qué hay un Minotauro en el Laberinto de Horta?

El mito del laberinto de Creta está presente en diferentes elementos del jardín.

En las proximidades encontramos incluso una gruta del Minotauro.

La utilización de esta historia no es casual.

El jardín fue concebido como una especie de escenario mitológico en el que el visitante debía atravesar diferentes espacios y enfrentarse simbólicamente a un recorrido de descubrimiento.

Por eso el laberinto es mucho más que una construcción vegetal.

Es también una pieza de arte paisajístico y simbólico.


Los templetes del jardín

Entre los elementos arquitectónicos más interesantes encontramos los templetes neoclásicos.

Sus columnas y formas clásicas encajan perfectamente con el diseño geométrico del jardín.

Estos elementos funcionan además como puntos de referencia visual.

Cuando recorremos el parque podemos descubrirlos entre los árboles, al final de una escalinata o junto a una terraza.

La arquitectura está integrada en el paisaje.

No se trata de edificios aislados.

Forman parte del propio jardín.


El jardín romántico

Durante el siglo XIX el conjunto fue ampliándose y el gusto por los jardines también había cambiado.

Apareció entonces una segunda concepción completamente diferente.

El jardín romántico.

Aquí desaparece parte de la geometría del jardín neoclásico.

Los caminos se vuelven más irregulares.

La vegetación aumenta.

Aparecen rincones sombríos, grutas, cascadas, pequeños escenarios y elementos que imitan una naturaleza más salvaje.

El visitante pasa así de un mundo perfectamente ordenado a otro mucho más misterioso.

Esta combinación es precisamente uno de los grandes atractivos del parque.


El canal romántico y las cascadas

El agua tiene una importancia enorme en el diseño del Laberinto.

Encontramos:

  • fuentes;
  • estanques;
  • canales;
  • cascadas;
  • pequeños cursos de agua.

Uno de los elementos más interesantes es el canal romántico, integrado dentro del jardín y relacionado con el sistema hidráulico de la finca.

El agua no era únicamente decorativa.

La pendiente natural del terreno permitía aprovecharla para alimentar diferentes zonas del jardín.

El resultado es un recorrido en el que el agua aparece constantemente de diferentes formas.


El Palacio Desvalls

El Palacio Desvalls, también conocido como Palacio del Marqués d’Alfarràs, es otro de los grandes elementos históricos del parque.

Y su historia es anterior al propio jardín.

En este lugar existió una antigua construcción de defensa que posteriormente fue transformándose en residencia señorial.

El edificio reúne diferentes etapas arquitectónicas.

Su aspecto actual es consecuencia de las transformaciones realizadas a lo largo de los siglos y de las intervenciones realizadas durante el siglo XIX.

El palacio ayuda a comprender que el Laberinto no nació como un parque público.

Fue originalmente una gran finca privada perteneciente a una familia aristocrática.


De finca privada a parque público

Durante generaciones, los terrenos pertenecieron a la familia Desvalls.

Finalmente, la finca pasó a manos del Ayuntamiento de Barcelona.

El parque se abrió al público en 1971.

Posteriormente se realizaron diferentes trabajos de restauración destinados a recuperar su carácter histórico.

En 1994 tuvo lugar una importante intervención de restauración que consolidó el conjunto como jardín histórico.

Hoy podemos visitar el parque como un auténtico jardín-museo.


Un jardín dividido en diferentes espacios

Uno de los errores más habituales es pensar que el parque consiste únicamente en el laberinto.

En realidad, el conjunto incluye gran variedad de espacios.

Entre ellos encontramos:

  • jardín neoclásico;
  • laberinto;
  • jardín romántico;
  • jardín de los Bojes;
  • jardín doméstico;
  • canal romántico;
  • estanques;
  • cascada;
  • templetes;
  • pabellones;
  • grutas;
  • esculturas;
  • Palacio Desvalls;
  • zonas boscosas.

Cada espacio tiene una personalidad diferente.


El Jardín de los Bojes

El boj es una de las plantas fundamentales del jardín histórico.

Su capacidad para soportar la poda permite crear formas geométricas y esculturas vegetales.

En el Laberinto encontramos diferentes ejemplos de arte topiario, en los que las plantas se convierten prácticamente en elementos arquitectónicos.

Es otra muestra de cómo en este jardín la frontera entre naturaleza y arquitectura es muy pequeña.


Botánica del Laberinto de Horta

El interés botánico del parque es considerable.

Aquí encontramos árboles y plantas ornamentales procedentes de diferentes épocas de la historia del jardín.

Entre las especies que podemos encontrar destacan:

  • ciprés común;
  • encina;
  • pino carrasco;
  • pino piñonero;
  • laurel;
  • tilo;
  • cedro;
  • tejo;
  • secuoya;
  • árbol de Júpiter;
  • durillo;
  • pitósporo;
  • boj;
  • hiedra;
  • fresnos;
  • plátanos;
  • camelias.

Algunos ejemplares tienen además un especial interés por su tamaño, edad o rareza.

Entre los árboles catalogados como de interés local encontramos ejemplares como el tilo, el cedro del Himalaya y la secuoya.


El ciprés, protagonista del parque

Si existe un árbol que define el Laberinto de Horta, ese es el ciprés.

Su forma vertical y su capacidad para soportar la poda lo convirtieron en una especie perfecta para construir el laberinto.

Los cipreses forman auténticos muros vegetales.

Y cuando caminamos entre ellos se produce una sensación muy particular:

por unos minutos desaparece completamente la ciudad.

Solo vemos paredes verdes, cielo y caminos.


Un refugio de biodiversidad dentro de Barcelona

Aunque el Laberinto de Horta es fundamentalmente un jardín histórico, también tiene un importante valor ecológico.

La abundancia de vegetación, la presencia de agua y su proximidad a Collserola permiten que infinidad de especies utilicen el parque como lugar de refugio o alimentación.

Podemos encontrar:

  • aves;
  • mariposas;
  • abejas;
  • abejorros;
  • escarabajos;
  • libélulas;
  • reptiles;
  • anfibios;
  • pequeños mamíferos.

La existencia de estos organismos convierte el jardín en un pequeño ecosistema dentro de la ciudad.


Ornitología: aves del Laberinto de Horta

Para los aficionados a la ornitología, el parque también ofrece posibilidades interesantes.

La combinación de árboles, matorral y zonas de vegetación densa proporciona refugio a diferentes especies.

Entre las aves que pueden observarse en el parque y su entorno encontramos:

  • mirlos;
  • gorriones;
  • palomas;
  • tórtolas;
  • urracas;
  • petirrojos;
  • carboneros;
  • herrerillos;
  • currucas;
  • otras aves propias de las zonas arboladas de Barcelona y Collserola.

No todas las especies están presentes durante todo el año.

La mejor estrategia para observarlas es visitar el parque temprano y caminar tranquilamente por las zonas más silenciosas.


Mariposas y lepidópteros

El parque también tiene interés para los aficionados a los lepidópteros.

La presencia de flores, arbustos y diferentes plantas  permite encontrar gran variedad de especies de mariposas durante los meses más cálidos.

Entre las especies que podemos encontrar en los espacios verdes de Barcelona y Collserola están:

Macaón — Papilio machaon

Una de las mariposas más grandes y espectaculares de nuestra fauna.

Sus alas amarillas y negras hacen que sea relativamente fácil de reconocer.

Vanesa de los cardos — Vanessa cardui

Es una especie migradora que puede aparecer en diferentes momentos del año.

Vanesa de los almirantes — Vanessa atalanta

Otra especie muy conocida, especialmente asociada a ambientes con abundante vegetación.

Cleopatra — Gonepteryx cleopatra

Una de las mariposas mediterráneas más características.

El macho presenta una coloración amarilla muy llamativa.


Una nueva mariposa para Barcelona

Uno de los datos más interesantes desde el punto de vista naturalista es el descubrimiento reciente de Callophrys avis, conocida como verdeta d’ull ros.

La especie fue detectada en 2026 en el propio Parc del Laberint d’Horta durante trabajos de seguimiento de mariposas urbanas.

El hallazgo elevó a 52 las especies de mariposas diurnas registradas en Barcelona.

Esto demuestra que los jardines históricos pueden desempeñar un papel mucho más importante para la biodiversidad urbana de lo que podríamos imaginar.


Herpetología: reptiles y anfibios

También existe interés para quienes estudian o disfrutan de la herpetología.

En el entorno de Collserola y de los jardines urbanos pueden encontrarse diferentes especies de:

  • lagartijas;
  • salamanquesas;
  • serpientes;
  • anfibios.

Las zonas húmedas tienen especial importancia para los anfibios y para la infinidad de invertebrados.

No debemos esperar encontrar animales durante una visita convencional, pero si caminamos despacio y observamos con atención podemos descubrir pequeños habitantes del jardín que normalmente pasan completamente desapercibidos.


Libélulas y fauna asociada al agua

Los estanques y canales proporcionan además un hábitat interesante para las libélulas y otros insectos acuáticos.

Estos pequeños animales son especialmente visibles durante los meses cálidos.

Las libélulas suelen aparecer alrededor de estanques y zonas donde existe agua y vegetación.

Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, son uno de los elementos más interesantes que buscar durante una visita.


El parque y la biodiversidad urbana

Uno de los aspectos más interesantes del Laberinto es precisamente esta convivencia entre patrimonio y naturaleza.

Tenemos un jardín creado en el siglo XVIII según unos criterios estéticos muy precisos.

Pero más de doscientos años después el conjunto se ha convertido también en refugio de infinidad de especies.

La conservación del jardín histórico no significa, por tanto, conservar únicamente esculturas, caminos y edificios.

También significa mantener un espacio verde que forma parte de la infraestructura ecológica de Barcelona.


¿Qué podemos fotografiar?

El Laberinto de Horta es uno de los parques que ofrece gran variedad de espacios para fotografiar en Barcelona.

Los más interesantes son:

El laberinto de cipreses

Los templetes

Las escaleras

Las esculturas

Los estanques

El canal romántico

La cascada

El Palacio Desvalls

El jardín de los Bojes

Los árboles monumentales

Y, sobre todo, los pequeños detalles.

Una mariposa sobre una flor, una libélula junto al agua o la textura de un ciprés pueden resultar tan interesantes fotográficamente como los grandes elementos arquitectónicos.


¿Cuánto tiempo hace falta para visitarlo?

Si únicamente queremos recorrer los espacios principales:

1 hora aproximadamente.

Para visitar el jardín con tranquilidad:

1,5–2 horas.

Si además queremos prestar atención a la botánica, fotografiar, observar aves o buscar mariposas:

2–3 horas.

Yo elegiría esta última opción.

El parque merece ser recorrido sin prisas.


¿Cuál es la mejor época para visitarlo?

Primavera

Es probablemente la época más interesante para quienes disfrutan de la naturaleza.

Encontraremos:

  • floración;
  • insectos;
  • mariposas;
  • aves;
  • vegetación exuberante.

Verano

Las zonas boscosas proporcionan sombra y el jardín mantiene buena parte de su atractivo.

Es también una buena época para observar insectos y mariposas.

Otoño

Resulta especialmente interesante para la fotografía y la observación de aves.

Invierno

Es una buena época para apreciar la arquitectura, las perspectivas y la estructura geométrica del jardín sin tanta vegetación.


¿Es un parque recomendable para niños?

Sí.

El laberinto convierte la visita en una pequeña aventura.

Para los niños, entrar entre los altos cipreses, intentar encontrar el centro y después descubrir los estanques, las esculturas y las grutas resulta mucho más entretenido que un paseo convencional por un jardín.

Además, el entorno dispone de espacios de descanso y zonas infantiles.

Eso sí, conviene explicar que se trata de un jardín histórico protegido, por lo que hay que respetar la vegetación, las esculturas y los diferentes elementos patrimoniales.


¿Se puede entrar con perros?

No.

El acceso de animales de compañía está restringido según la normativa del parque.

Por tanto, si estamos preparando una visita con nuestro perro, tendremos que buscar una alternativa.


El Laberinto de Horta y el cine

El aspecto cinematográfico del parque tampoco ha pasado desapercibido.

Sus jardines, escalinatas, esculturas y laberintos han servido como escenario para diferentes producciones audiovisuales.

La combinación de arquitectura neoclásica y vegetación convierte el parque en un escenario especialmente llamativo.

Es fácil entender por qué.

En determinadas zonas resulta difícil creer que seguimos estando dentro de Barcelona.

 

 

 

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