El petirrojo europeo en Cataluña.

El petirrojo europeo, conocido científicamente como Erithacus rubecula y en catalán como pit-roig, es uno de los pequeños pájaros más destacados de los jardines, bosques y espacios verdes de Cataluña.
Su pequeño tamaño, su característico pecho de color anaranjado y su comportamiento relativamente confiado han convertido a esta especie en una de las aves más apreciadas por quienes disfrutan de la naturaleza.
Es frecuente observarlo saltando por el suelo entre hojas y arbustos, buscando insectos y pequeños invertebrados, o posado en una rama desde donde emite su delicado canto.
Pero detrás de esa apariencia tranquila está un ave territorial, activa y muy adaptable, capaz de vivir en bosques, zonas agrícolas, parques, huertos y jardines.
En Cataluña, además, presenta una característica especialmente interesante: no todos los ejemplares siguen exactamente el mismo comportamiento a lo largo del año. Algunas poblaciones son residentes, mientras que otras realizan desplazamientos estacionales y Cataluña recibe también petirrojos procedentes de otras regiones europeas durante los meses fríos.
¿Cómo es el petirrojo europeo?
El petirrojo es un pequeño pájaro de aspecto compacto y redondeado.
Mide aproximadamente entre 14 y 16,5 centímetros de longitud, con una envergadura cercana a los 20-22 centímetros.
Su característica más llamativa es la coloración naranja o rojiza que tapa su cara, la garganta y la parte superior del pecho.
El resto del cuerpo tiene tonos mucho más discretos, principalmente pardos y verdosos en el dorso y las alas, mientras que las partes inferiores son de color blanquecino.
Machos y hembras tienen una apariencia muy similar, por lo que no resulta sencillo diferenciarlos a simple vista.
Los ejemplares jóvenes tienen un aspecto diferente. Su plumaje es principalmente pardo y está cubierto de pequeñas manchas claras, sin el característico pecho naranja de los adultos.
Con el crecimiento y las sucesivas mudas adquieren progresivamente la apariencia característica de los ejemplares adultos.
¿Dónde vive el petirrojo europeo?
El petirrojo europeo posee una distribución muy amplia por Europa y es capaz de ocupar una gran variedad de ambientes.
Durante la primavera y el verano suele buscar lugares con abundante vegetación, especialmente:
- bosques;
- bosques de ribera;
- zonas montañosas;
- campiñas;
- huertos;
- parques;
- jardines;
- zonas con matorral.
Durante el invierno puede aparecer en una variedad todavía mayor de ambientes, incluyendo parques urbanos, jardines mediterráneos y zonas cercanas a viviendas.
En Cataluña resulta especialmente interesante su presencia en diferentes ambientes forestales y mediterráneos.
Las poblaciones reproductoras son especialmente frecuentes en zonas del Pirineo, Prepirineo, Cordilleras Transversales y diferentes sectores de las cordilleras litorales.
Durante el invierno aumenta su presencia en muchas zonas bajas y litorales.
¿Dónde podemos encontrar petirrojos en Cataluña?
El petirrojo puede observarse en infinidad de lugares de Cataluña, especialmente allí donde existe una mezcla de vegetación, sombra, suelo natural, hojarasca y disponibilidad de alimento.
Bosques del Pirineo
En las zonas forestales pirenaicas forma parte de la comunidad habitual de aves.
Los bosques frescos y con abundante vegetación proporcionan insectos, pequeños invertebrados y lugares adecuados para esconderse y reproducirse.
Prepirineo
También está presente en infinidad de ambientes forestales y zonas de transición entre la montaña y las áreas agrícolas.
Cordilleras litorales
Las zonas boscosas de las sierras próximas al litoral catalán pueden albergar poblaciones reproductoras y, durante el invierno, recibir ejemplares desplazados desde otras zonas.
Maresme y litoral central
En zonas ajardinadas, parques, huertos y áreas forestales del litoral también puede observarse, especialmente durante el otoño y el invierno.
Barcelona y áreas metropolitanas
El petirrojo puede aparecer en parques, jardines y espacios verdes urbanos siempre que encuentre suficiente vegetación, alimento y refugio.
No necesita necesariamente un bosque remoto para vivir.
Un jardín mediterráneo relativamente natural puede convertirse en un pequeño territorio para esta especie.
¿El petirrojo europeo migra?
Sí, aunque la respuesta es más compleja de lo que parece.
No todos los petirrojos europeos son migradores de larga distancia.
La especie presenta diferentes estrategias dependiendo de la población.
Las poblaciones del norte de Europa realizan desplazamientos importantes hacia regiones más meridionales durante el invierno.
En Cataluña encontramos tanto ejemplares residentes como aves que realizan desplazamientos estacionales.
Algunos petirrojos que crían en zonas de montaña pueden desplazarse hacia cotas más bajas durante el invierno.
Además, Cataluña recibe durante los meses fríos ejemplares procedentes de otras regiones europeas.
Por este motivo, un petirrojo observado en un jardín catalán durante enero puede no pertenecer a la misma población que los ejemplares que encontramos criando en los bosques cercanos durante primavera y verano.
¿En qué meses podemos ver petirrojos?
El petirrojo puede observarse en Cataluña durante prácticamente todo el año.
Sin embargo, su abundancia y comportamiento cambian según la estación.
Enero y febrero
Es una época excelente para observarlo en jardines, parques y zonas mediterráneas.
Durante el invierno aumenta la presencia de ejemplares procedentes de otras regiones y los petirrojos pueden ocupar pequeños territorios individuales.
Marzo y abril
Empieza la temporada reproductora en buena parte de su área de distribución.
Los machos intensifican el canto y los territorios de cría adquieren una importancia especial.
Mayo y junio
Es uno de los periodos más interesantes desde el punto de vista reproductivo.
Los adultos buscan constantemente alimento para sus polluelos.
Julio y agosto
Los jóvenes empiezan a independizarse y el comportamiento de la especie cambia después de la reproducción.
Septiembre y octubre
Empiezan los movimientos otoñales.
En Cataluña pueden empezar a aparecer ejemplares procedentes de otras zonas europeas.
Noviembre y diciembre
La población invernante aumenta y los jardines mediterráneos pueden convertirse en lugares especialmente atractivos.
¿Cuándo se reproduce el petirrojo?
La temporada reproductora depende de la latitud, la altitud y las condiciones climáticas.
De manera general, puede empezar entre marzo y mayo y prolongarse hasta junio o julio.
En condiciones favorables algunas poblaciones pueden realizar dos puestas.
Las poblaciones de zonas frías o montañosas pueden presentar una única reproducción anual, mientras que en otros lugares las condiciones permiten una segunda puesta.
En Cataluña, la época exacta puede variar considerablemente dependiendo de si hablamos de un jardín de costa, un bosque del interior o una zona de montaña.
¿Cómo es el cortejo del petirrojo?
El canto desempeña un papel fundamental en la vida del petirrojo.
Su canto es melodioso y variado y puede escucharse desde primeras horas de la mañana, incluso antes del amanecer.
Durante la época reproductora, el canto sirve para comunicar la ocupación del territorio y mantener alejados a otros individuos.
Pero existe una característica especialmente interesante:
el petirrojo también canta durante el invierno.
La territorialidad no desaparece completamente fuera de la época reproductora.
Durante la invernada, machos y hembras pueden defender pequeños territorios individuales.
¿Cuántas crías tiene un petirrojo?
La puesta habitual contiene entre cuatro y seis huevos, aunque pueden producirse puestas de diferentes tamaños.
Los huevos son generalmente blanquecinos o azulados y tienen manchas de intensidad variable.
La incubación dura aproximadamente 12-15 días.
Después de la eclosión, los polluelos permanecen en el nido y son alimentados por los adultos.
Los jóvenes abandonan el nido aproximadamente después de otros 12-15 días, aunque todavía pueden depender de los progenitores durante un tiempo.
Abandonar el nido no significa que sean inmediatamente independientes.
Durante los días posteriores continúan aprendiendo a alimentarse y a desenvolverse en el entorno.
¿Dónde construye su nido?
Aquí encontramos una de las características más interesantes del petirrojo.
A diferencia de muchas aves que utilizan cajas nido cerradas instaladas en árboles, el petirrojo suele colocar su nido muy cerca del suelo.
Puede utilizar:
- oquedades;
- huecos entre raíces;
- cavidades naturales;
- bases de arbustos;
- pequeños huecos en muros;
- rincones protegidos por vegetación.
El nido está construido con materiales vegetales como hojas, hierbas y musgo.
En su interior utiliza materiales más finos, como raíces, pelo y plumas.
Esta característica resulta especialmente importante si queremos ayudar a la especie en nuestro jardín.
¿Qué tipo de caseta necesita un petirrojo?
El petirrojo no es la especie típica para una caja nido cerrada con un pequeño agujero circular, como las que suelen utilizar carboneros y herrerillos.
Para él resulta más apropiado un refugio de frente abierto o parcialmente abierto, situado en un lugar tranquilo y protegido.
La localización es tan importante como la propia caseta.
Debe proporcionar:
- protección frente a la lluvia;
- sombra o semisombra;
- vegetación cercana;
- tranquilidad;
- protección frente a depredadores;
- ausencia de tránsito constante de personas.
Puede integrarse discretamente entre la vegetación, siempre dejando un acceso adecuado.
Y existe una regla fundamental:
no introduzca comida, lana, algodón ni materiales dentro de la caseta.
El propio petirrojo elegirá los materiales que necesita para construir su nido.
¿Dónde colocar una caseta para petirrojos?
La caseta debe situarse en un lugar tranquilo.
Una posición parcialmente protegida por vegetación puede resultar adecuada.
Es importante evitar:
- zonas de paso frecuente;
- lugares excesivamente expuestos al sol;
- espacios donde se acumule agua;
- zonas accesibles para gatos;
- lugares sometidos a ruido constante.
No es necesario colocarla en lo alto de un árbol.
De hecho, teniendo en cuenta que el petirrojo suele nidificar a poca altura, puede resultar más apropiado integrarla en una zona protegida de arbustos o vegetación.
Una vez instalada, debemos evitar manipularla durante la época de reproducción.
¿Qué plantas podemos cultivar para atraer petirrojos?
Si queremos atraer petirrojos a un jardín de Cataluña, la mejor estrategia no consiste simplemente en colocar comida.
Es mucho más interesante crear un pequeño ecosistema.
El objetivo es proporcionar:
- alimento natural;
- refugio;
- lugares para descansar;
- agua;
- zonas donde buscar insectos;
- espacios tranquilos para reproducirse.
Zarzamora
Las zarzas pueden proporcionar frutos y refugio.
Sus ramas densas también ofrecen protección frente a posibles depredadores.
Saúco
El saúco produce frutos que pueden ser aprovechados por diferentes especies de aves.
Lentisco
El lentisco es especialmente interesante en jardines mediterráneos.
Además de proporcionar estructura vegetal, produce frutos y ofrece refugio.
Acebuche y olivo
Los frutos del olivo y del acebuche pueden formar parte de la alimentación otoñal e invernal del petirrojo.
Plantas autóctonas con frutos
Una estrategia interesante para un jardín catalán consiste en incorporar especies adaptadas al clima mediterráneo que produzcan frutos en otoño e invierno.
De esta manera no estamos creando simplemente un comedero, sino un jardín capaz de proporcionar recursos naturales durante todo el año.
Un jardín con hojas también puede ser un buen jardín para petirrojos
Una de las cosas más sencillas que podemos hacer es no mantener cada rincón del jardín excesivamente limpio.
El petirrojo busca gran parte de su alimento en el suelo.
Camina entre hojas, arbustos y vegetación baja buscando pequeños invertebrados.
Por eso, un jardín completamente pavimentado, sin hojarasca y con el césped cortado al milímetro ofrece muchas menos oportunidades que un jardín con zonas naturales.
No significa dejar el jardín abandonado.
Podemos crear pequeños espacios con:
- hojarasca;
- ramas;
- arbustos;
- plantas autóctonas;
- suelo natural;
- vegetación baja.
Estos rincones pueden convertirse en auténticos restaurantes naturales para las aves.
¿Qué come el petirrojo?
El petirrojo es principalmente insectívoro.
Entre sus presas están:
- hormigas;
- escarabajos;
- arañas;
- pequeños insectos;
- otros invertebrados.
Durante otoño e invierno complementa la alimentación con frutos.
Puede aprovechar frutos de especies como:
- zarzamora;
- saúco;
- lentisco;
- olivo;
- acebuche.
Esta alimentación explica por qué un jardín con biodiversidad resulta mucho más interesante para el petirrojo que un jardín perfectamente limpio y tratado con insecticidas.
¿Qué podemos darle de comer en nuestro jardín?
Si decide complementar la alimentación natural, debe hacerlo con prudencia.
Podemos ofrecer pequeñas cantidades de:
- manzana;
- pera;
- uvas;
- frutos adecuados para aves;
- alimento específico para aves insectívoras;
- larvas de insectos criadas para alimentación de aves;
- ocasionalmente alimentos grasos específicos para aves silvestres.
Las frutas pueden colocarse en una bandeja baja o sobre una superficie limpia.
El petirrojo suele sentirse más cómodo alimentándose cerca del suelo que utilizando determinados comederos elevados.
No debemos intentar acostumbrarlo a comer directamente de la mano.
Es preferible mantener siempre una cierta distancia y permitir que el ave conserve su comportamiento natural.
¿Podemos darle pan?
Es mejor evitarlo.
El pan no proporciona una alimentación equilibrada para las aves y no debería utilizarse como alimento habitual.
También debemos evitar:
- alimentos muy salados;
- alimentos excesivamente azucarados;
- comida cocinada;
- alimentos condimentados;
- restos de comida humana;
- alimentos con moho.
La mejor opción es ofrecer alimentos adecuados para aves silvestres y, sobre todo, favorecer la disponibilidad de alimento natural.
¿Y el agua?
El agua es uno de los recursos más importantes que podemos proporcionar.
Un pequeño bebedero puede ser especialmente valioso durante el verano mediterráneo.
Debe ser:
- poco profundo;
- estable;
- fácil de limpiar;
- situado en un lugar tranquilo;
- protegido de los gatos.
No es necesario instalar una fuente espectacular.
Un recipiente sencillo y poco profundo puede ser suficiente.
Lo importante es renovar el agua regularmente y mantener el recipiente limpio.
La higiene del comedero es fundamental
Cuando concentramos diferentes aves en un mismo punto también podemos facilitar la transmisión de enfermedades.
Por ello es necesario:
- limpiar los recipientes regularmente;
- retirar restos de comida;
- evitar que el alimento se moje y se estropee;
- renovar el agua;
- no acumular grandes cantidades de comida.
Un jardín para aves debe ser también un jardín higiénico.
¿Cómo proteger a los petirrojos de los gatos?
Este punto es especialmente importante.
Un jardín puede ofrecer alimento, agua y refugio, pero si existen gatos con acceso libre al lugar, el riesgo para las aves aumenta.
No debemos colocar comederos o casetas donde un gato pueda saltar fácilmente desde un muro, árbol, tejado o arbusto.
Tampoco conviene instalar una caja nido al alcance de animales trepadores.
Un jardín realmente favorable para las aves debe considerar también la seguridad frente a depredadores.
¿Qué podemos cultivar en un jardín de Cataluña para atraer petirrojos?
Un jardín mediterráneo puede convertirse en un pequeño refugio de biodiversidad si combinamos diferentes estratos vegetales.
Árboles
El olivo, el acebuche y otras especies adaptadas al entorno pueden proporcionar alimento, sombra y lugares de descanso.
Arbustos
El lentisco, el saúco y otras especies productoras de frutos pueden resultar muy interesantes.
Plantas con flores
Las plantas que atraen insectos también pueden beneficiar indirectamente al petirrojo.
Un jardín lleno de biodiversidad produce más oportunidades de alimentación natural.
Zarzas y vegetación densa
Aunque no siempre sean las plantas favoritas de un jardín ornamental, algunas zonas de vegetación densa pueden ofrecer refugio y alimento.
Hojarasca
No es necesario retirar absolutamente todas las hojas.
Una zona de suelo natural con hojarasca puede convertirse en un excelente lugar de búsqueda de alimento.
El petirrojo y las estaciones del año
Una de las mejores formas de observar su comportamiento es seguirlo durante los doce meses.
Primavera
El canto se convierte en uno de los sonidos característicos del jardín.
Los territorios están establecidos y se incia la reproducción.
Verano
Los adultos alimentan a los jóvenes y el paisaje cambia.
Los polluelos empienzan a explorar el entorno.
Otoño
Aumenta la disponibilidad de frutos y empiezan los movimientos migratorios.
En Cataluña pueden llegar ejemplares procedentes de otras regiones europeas.
Invierno
Es una de las épocas más interesantes para observar petirrojos en jardines y parques.
La especie puede ser especialmente visible en ambientes mediterráneos ricos en arbustos y frutos.
¿Por qué el petirrojo se acerca tanto a las personas?
Es frecuente que quien trabaja en un jardín observe que un petirrojo aparece a pocos metros.
Esto ha contribuido enormemente a su popularidad.
Cuando una persona remueve la tierra, poda o trabaja entre plantas, puede dejar al descubierto insectos y otros pequeños invertebrados.
El petirrojo aprovecha estas oportunidades y puede aprender que determinadas actividades humanas generan alimento.
Pero esto no significa que sea un ave doméstica.
Continúa siendo un animal silvestre y territorial.
Lo mejor es observarlo sin intentar capturarlo, tocarlo o acostumbrarlo a comer directamente de la mano.
El canto del petirrojo
El canto es una de sus características más fascinantes.
A diferencia de otros cantos de aves que pueden ser repetitivas, el del petirrojo tiene una estructura melodiosa y variada.
Puede escucharse durante buena parte del año.
Una de las particularidades más interesantes es que puede cantar muy temprano por la mañana, incluso antes del amanecer.
En una ciudad o en un jardín tranquilo, escuchar un petirrojo antes de que salga el sol puede ser una de las experiencias más especiales de la observación de aves.
El significado del petirrojo en Europa
El petirrojo ha adquirido una enorme carga simbólica en diferentes culturas europeas.
Su pequeño tamaño, su cercanía a los jardines y su comportamiento relativamente confiado han contribuido a convertirlo en un personaje habitual de cuentos, canciones, ilustraciones y tradiciones populares.
Sin embargo, hay que diferenciar entre simbolismo cultural y comportamiento científico.
No existe evidencia científica de que el petirrojo posea poderes especiales o que actúe como mensajero sobrenatural.
Esas interpretaciones pertenecen al ámbito de las tradiciones, las leyendas y la cultura popular.
El petirrojo y las leyendas británicas
En el Reino Unido el petirrojo está profundamente integrado en la cultura popular.
Una de las asociaciones más conocidas es su relación con la Navidad.
Las imágenes tradicionales del petirrojo aparecen desde hace décadas en tarjetas navideñas, ilustraciones y decoración.
También existen numerosas historias populares relacionadas con su pecho rojo.
Una de las leyendas cristianas cuenta que el petirrojo adquirió la coloración rojiza al intentar aliviar el sufrimiento de Cristo durante la crucifixión.
Esta historia pertenece a la tradición popular y religiosa, no a la explicación científica de la coloración del ave.
El petirrojo como símbolo de esperanza
El petirrojo suele asociarse con:
- esperanza;
- renovación;
- hogar;
- protección;
- cercanía;
- llegada de una nueva estación;
- conexión con la naturaleza.
La razón es sencilla.
Es un pájaro pequeño que aparece incluso durante los meses fríos, cuando muchas otras especies son menos visibles.
Su pecho naranja destaca contra el paisaje invernal y ha hecho que infinidad de culturas lo interpreten como un pequeño símbolo de vida durante los meses más duros.
El petirrojo en Cataluña
En Cataluña recibe el nombre de pit-roig, relacionado con la característica coloración rojiza de su pecho.
Forma parte de la avifauna habitual del territorio y su presencia está documentada en infinidad de ambientes catalanes.
Puede encontrarse tanto en áreas montañosas como en zonas forestales, espacios agrícolas, parques y jardines.
Su distribución cambia durante el año y las poblaciones reproductoras no tienen exactamente el mismo comportamiento que los ejemplares que llegan durante la época de invernada.
Por este motivo, el petirrojo constituye también un ejemplo interesante de la variedad de estrategias migratorias que encontramos entre las aves de Cataluña.
¿Podemos encontrar petirrojos en nuestros jardines de Cataluña?
Sí.
Y no es necesario vivir junto a un bosque.
Un jardín puede ser atractivo si dispone de:
- arbustos;
- vegetación densa;
- suelo natural;
- insectos;
- frutos;
- agua;
- zonas tranquilas;
- refugios.
Los jardines, parques y huertos pueden convertirse en importantes espacios complementarios para la fauna silvestre.
En un jardín mediterráneo, crear pequeños rincones de vegetación natural puede marcar una diferencia considerable.
Cómo crear un jardín para petirrojos en Cataluña
No es necesario convertir el jardín en una reserva natural.
Puede empezar con pequeños cambios.
1. Plante arbustos
Priorice especies adaptadas al clima local y, cuando sea posible, plantas autóctonas que proporcionen frutos.
2. Mantenga una zona natural
No corte todo el césped ni retire constantemente hojas y pequeñas ramas.
3. Cree un punto de agua
Un recipiente poco profundo puede ser suficiente.
4. Instale un comedero bajo
Elija una bandeja o plataforma protegida donde pueda ofrecer pequeñas cantidades de alimento adecuado.
5. Evite el pan
Utilice alimentos apropiados para aves silvestres.
6. Reduzca el uso de pesticidas
El petirrojo depende en buena medida de los pequeños invertebrados.
Reducir el uso de insecticidas ayuda a conservar su fuente natural de alimento.
7. Proteja las zonas de cría
Si instala un refugio, colóquelo en un lugar tranquilo y protegido.
8. Mantenga alejados a los gatos
La seguridad debe ser una prioridad.
¿Qué caseta es mejor para un petirrojo?
Para favorecer la nidificación, es preferible una caja-refugio de frente abierto, diseñada para especies que nidifican en cavidades abiertas, rincones protegidos o cerca del suelo.
No conviene utilizar indiscriminadamente una caja cerrada con un agujero circular pequeño pensada para carboneros o herrerillos.
La localización es tan importante como la caja.
Debe estar:
- protegida de la lluvia;
- parcialmente escondida por vegetación;
- alejada de zonas de mucho tránsito;
- fuera del alcance de gatos;
- orientada de forma que no reciba directamente las condiciones meteorológicas más adversas.
Y una vez ocupada:
no abra la caja para mirar el nido.
Durante la época de cría debemos reducir al mínimo las molestias.
¿Debemos poner material dentro de la caseta?
No.
Puede resultar tentador introducir musgo, hierba, algodón o lana para hacerla más confortable.
Pero es mejor dejarla vacía.
Las aves saben qué materiales necesitan y cómo construir su propio nido.
Además, algunos materiales artificiales pueden resultar peligrosos si se enredan alrededor de las patas o el cuerpo de los polluelos.
Lo más recomendable es ofrecer un refugio adecuado y dejar que el propio animal se encargue de construir el nido.
Un jardín que atrae petirrojos también atrae otras aves
Una de las grandes ventajas de diseñar un jardín pensando en el petirrojo es que las medidas beneficiosas para esta especie también pueden favorecer a muchas otras.
Un jardín con:
- frutos;
- flores;
- insectos;
- agua;
- arbustos;
- árboles;
- refugios;
puede convertirse en un pequeño ecosistema.
Podemos recibir visitas de:
- mirlos;
- currucas;
- carboneros;
- herrerillos;
- gorriones;
- lavanderas;
- colirrojos;
- zorzales;
- otras aves mediterráneas.
La biodiversidad de un jardín aumenta cuando proporcionamos diferentes tipos de alimento, refugio y vegetación.
El petirrojo como indicador de un jardín repleto de vida
La presencia de un petirrojo no significa automáticamente que un jardín tenga una biodiversidad excepcional.
Pero sí puede ser una señal interesante.
Si observamos regularmente un petirrojo buscando insectos entre la hojarasca, utilizando arbustos para refugiarse y bebiendo en nuestro pequeño estanque o bebedero, significa que el jardín está proporcionando algunos de los recursos que necesita.
Y ese es precisamente el objetivo:
no crear un jardín para alimentar artificialmente a un petirrojo, sino crear un jardín donde un petirrojo pueda encontrar de forma natural aquello que necesita.
El petirrojo europeo, un pequeño vecino de Cataluña
El petirrojo es mucho más que el pequeño pájaro de pecho naranja que aparece en las postales de invierno.
Es un ave territorial, principalmente insectívora, adaptable y con una fascinante variedad de estrategias migratorias.
En Cataluña puede formar parte de nuestros bosques y montañas durante la época reproductora, desplazarse entre diferentes altitudes y ambientes durante el invierno y recibir además ejemplares procedentes de otras zonas de Europa.
Puede aparecer en un jardín del Maresme, en un parque de Barcelona, en un huerto del interior o entre los bosques del Pirineo.
Y podemos ayudarlo.
No hace falta construir un gran espacio natural.
Unos arbustos, algunas plantas con frutos, un rincón de suelo natural, un pequeño punto de agua, menos pesticidas y un lugar tranquilo para refugiarse pueden transformar un jardín convencional en un espacio mucho más atractivo para la fauna.
La próxima vez que vea un pequeño pájaro de pecho naranja saltando entre las hojas, quizá no sea simplemente un visitante.
Puede ser uno de los pequeños habitantes silvestres que comparten con nosotros los jardines y paisajes de Cataluña.
Y quizá, mientras usted trabaja en sus plantas, él esté allí buscando bajo las hojas el siguiente insecto de su comida.
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