La Monumental de Barcelona.

La Monumental de Barcelona.

De plaza de toros a escenario de la música y la cultura

En la confluencia de la Gran Vía de les Corts Catalanes con la calle Marina está situado uno de los edificios más singulares de Barcelona.

La Plaza de Toros Monumental, conocida simplemente como La Monumental, forma parte de la memoria arquitectónica, social y cultural de la ciudad desde hace más de un siglo.

Su historia empezó en 1914 como plaza de toros.

Durante décadas fue uno de los grandes escenarios taurinos de Barcelona, pero también acogió boxeo, espectáculos circenses, actos públicos, mítines y, especialmente a partir de los años sesenta, algunos de los conciertos más importantes celebrados en la ciudad.

Hoy ya no es una plaza de toros en funcionamiento.

La arena que durante casi cien años recibió a toreros y aficionados se ha transformado en un espacio para la música, los festivales y diferentes acontecimientos culturales.

La Monumental ha cambiado de función, pero no de protagonismo.

Los orígenes de La Monumental

Cuando Barcelona construía una nueva ciudad

A inicios del siglo XX, Barcelona vivía una profunda transformación urbana.

El Eixample se había convertido en uno de los grandes espacios de expansión de la ciudad y las nuevas avenidas empezaban a llenarse de edificios, teatros, cafés, comercios y lugares destinados al ocio de una sociedad que cambiaba rápidamente.

En este contexto nació La Monumental.

El edificio fue inaugurado el 12 de abril de 1914 con el nombre de El Sport.

La primera construcción fue proyectada por el arquitecto Manuel Joaquim Raspall, uno de los nombres vinculados a la arquitectura modernista y noucentista catalana.

Su aspecto inicial, sin embargo, era diferente del que hoy conocemos.

La creciente popularidad de los espectáculos taurinos hizo que muy pronto se planteara una ampliación.

1916: nace La Monumental

Una transformación que cambió completamente su imagen

Solo dos años después de su inauguración, el edificio fue ampliado y reformado.

El proyecto pasó a manos de Ignasi Mas i Morell, con la colaboración de Domènec Sugranyes, y la plaza adquirió la apariencia monumental que ha llegado hasta nuestros días.

Fue entonces cuando recibió definitivamente el nombre de La Monumental.

La intervención incorporó una espectacular corona exterior con elementos de inspiración neomudéjar y neobizantina, combinados con recursos decorativos propios del modernismo catalán.

La cerámica, los mosaicos, los arcos y los motivos ornamentales transformaron el edificio en algo mucho más complejo que una simple plaza de toros.

La arquitectura se convirtió en parte esencial del espectáculo.

Una arquitectura entre Oriente y Barcelona

Cerámica, ladrillo y geometría

La Monumental posee una personalidad arquitectónica muy diferente de otros grandes edificios de Barcelona.

Sus fachadas combinan ladrillo, cerámica, arcos y elementos decorativos de inspiración oriental.

El resultado es una arquitectura de gran riqueza visual en la que conviven diferentes lenguajes.

El neomudéjar aporta los motivos arabizantes.

La influencia neobizantina aparece en determinadas soluciones decorativas y de composición.

Y el contexto catalán de principios del siglo XX introduce una sensibilidad modernista y noucentista que convierte el conjunto en una pieza singular dentro del paisaje del Eixample.

Las torres que marcan los accesos, los mosaicos y la ornamentación cerámica son algunos de los elementos que permiten reconocer La Monumental incluso a distancia.

Una de las grandes plazas de toros de Barcelona

El tiempo de la tauromaquia

Cuando La Monumental empezó su actividad, Barcelona ya tenía una importante tradición taurina.

La ciudad había tenido anteriormente otras grandes plazas.

La primera fue El Torín, inaugurada en 1834 en la Barceloneta.

Más tarde llegó la plaza de Las Arenas, inaugurada en 1900 en la actual plaza de España.

La Monumental se incorporó a esta historia en 1914 y acabaría convirtiéndose en la última de las grandes plazas taurinas de Barcelona en mantener su actividad.

Durante décadas acogió importantes corridas y grandes figuras del toreo.

La plaza llegó a tener una capacidad muy superior a la actual, alcanzando aproximadamente 24.000 espectadores después de la ampliación de 1916. Con las transformaciones posteriores, la capacidad actual ronda las 19.500 localidades.

Una plaza que sobrevivió a la guerra

La Monumental durante la Guerra Civil

La historia del edificio también está vinculada a uno de los periodos más difíciles de la historia contemporánea de Barcelona.

Durante la Guerra Civil Española, La Monumental dejó temporalmente de funcionar como plaza de toros.

El recinto fue utilizado como garaje y almacén de chatarra.

Incluso parte de los antiguos bancos de madera fueron retirados para permitir la circulación de vehículos y crear rampas de cemento.

El edificio había dejado de ser durante un tiempo un lugar destinado al espectáculo para convertirse en una instalación de carácter práctico dentro de una ciudad marcada por la guerra.

1946: cambia de propietario

La familia Balañá y una nueva etapa

En 1946, la viuda de Pere Milà vendió la plaza al empresario taurino Pedro Balañà.

La Monumental entró así en una nueva etapa vinculada a una de las familias empresariales más importantes del espectáculo en Barcelona.

Durante las décadas siguientes, el edificio continuó siendo escenario de corridas de toros, pero su enorme capacidad permitió que empezara a desempeñar una función mucho más amplia.

La Monumental podía transformarse.

Y esa capacidad de transformación sería fundamental para su futuro.

Una plaza para mucho más que los toros

Boxeo, circo, fiestas y grandes acontecimientos

La historia de La Monumental nunca estuvo limitada exclusivamente a la tauromaquia.

Su enorme espacio central y sus gradas permitieron acoger diferentes tipos de espectáculos.

Por su arena pasaron combates de boxeo, espectáculos de circo, verbenas, actos públicos y mítines políticos, además de acontecimientos de carácter cultural.

La arquitectura circular de la plaza tenía una ventaja extraordinaria: podía adaptarse a diferentes tipos de público y de espectáculo.

Pero sería la música la que terminaría convirtiendo La Monumental en un lugar conocido mucho más allá del mundo taurino.

1965: llegan The Beatles

El concierto que cambió para siempre la historia de La Monumental

El 3 de julio de 1965, Barcelona vivió uno de los acontecimientos musicales más importantes de su historia.

The Beatles actuaron en La Monumental en el único concierto que ofrecieron en Barcelona.

El grupo británico estaba entonces en plena explosión mundial y su llegada a España constituyó un acontecimiento extraordinario.

La Monumental se llenó de jóvenes que querían ver de cerca a John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr.

El concierto tuvo lugar en plena dictadura franquista y estuvo rodeado de una enorme expectación y vigilancia.

La actuación duró poco más de media hora, pero dejó una huella extraordinaria en la memoria de Barcelona.

Sesenta años después, en 2025, incluso apareció una filmación inédita en color del concierto, conservada posteriormente en la Filmoteca de Catalunya.

La Monumental acababa de entrar definitivamente en la historia del rock.

Los años dorados de la música

Cuando las grandes estrellas llenaban la arena

Después de The Beatles, La Monumental empezó a consolidarse como uno de los grandes espacios musicales de Barcelona.

Antes de la construcción y consolidación de grandes recintos como el Palau Sant Jordi, Barcelona necesitaba espacios capaces de recibir a miles de espectadores.

La Monumental podía hacerlo.

Durante las décadas de 1970, 1980 y 1990, la plaza recibió grandes nombres de la música internacional y nacional.

Entre ellos estuvieron:

  • The Beatles, en 1965.
  • The Rolling Stones, en 1976, en su primer concierto en España.
  • Bob Marley, en 1980.
  • Luis Miguel, en 1985.
  • Tina Turner, en 1990.
  • Dire Straits, en 1992.
  • Bruce Springsteen, en 1992.
  • Sau, en 1992.

La plaza se convirtió así en una enorme sala de conciertos al aire libre.

Bob Marley en La Monumental

Una noche de reggae inolvidable

El 30 de junio de 1980, La Monumental recibió a Bob Marley & The Wailers.

Más de 18.000 personas acudieron al concierto, una de las actuaciones más recordadas de la historia musical del recinto.

Marley estaba en la gira de Uprising, y Barcelona formó parte de aquel recorrido internacional.

El concierto tuvo además una importancia especial porque fue una de las últimas grandes actuaciones del artista jamaicano antes de su muerte en 1981.

La música de Marley llenó aquella noche una plaza que hasta entonces había estado asociada principalmente al mundo taurino.

La arena volvía a demostrar que podía convertirse en cualquier cosa.

Bruce Springsteen y los grandes conciertos

La Monumental convertida en escenario internacional

En los años noventa, la relación entre La Monumental y la música alcanzó otra de sus grandes etapas.

Bruce Springsteen actuó en la plaza en julio de 1992.

Uno de aquellos conciertos reunió a unas 16.500 personas, convirtiendo la arena en un gigantesco escenario de rock.

La Monumental estuvo completamente llena, con el público prácticamente rodeando el escenario.

La plaza había dejado de ser únicamente un espacio taurino.

Se había convertido en uno de los grandes escenarios populares de Barcelona.

La Monumental como espacio de transición

Del gran espectáculo al cambio de ciudad

Los años noventa marcaron también el inicio de una transformación profunda en la manera en que Barcelona organizaba sus grandes acontecimientos.

La construcción de nuevos espacios y la evolución de la ciudad después de los Juegos Olímpicos de 1992 ofrecieron nuevas alternativas para los grandes conciertos.

El Palau Sant Jordi, el Estadi Olímpic y otros grandes recintos empezaron a asumir buena parte de los macroeventos musicales.

La Monumental, sin embargo, conservó algo que los grandes pabellones modernos no podían reproducir:

su arquitectura.

Un concierto en La Monumental no era simplemente un concierto.

Era un espectáculo dentro de un edificio histórico.

2011: el último capítulo taurino

La última corrida de Cataluña

El 25 de septiembre de 2011 La Monumental acogió la última corrida de toros celebrada en Cataluña.

El cartel estuvo formado por José Tomás, Juan Mora y Serafín Marín.

La jornada estuvo rodeada de una enorme expectación y también de protestas entre partidarios y detractores de la tauromaquia.

Las entradas se agotaron rápidamente.

Aquella tarde terminó una etapa de casi un siglo de historia taurina en La Monumental.

Desde el 1 de enero de 2012 entró en vigor la prohibición de las corridas de toros en Cataluña aprobada por el Parlament en 2010.

Aunque posteriormente el Tribunal Constitucional anuló aquella prohibición en 2016, no se retomaron las corridas de toros en La Monumental.

Después de los toros

Una nueva vida para una vieja arena

La desaparición de las corridas no significó el final de La Monumental.

Al contrario.

El edificio empezó a adquirir una nueva identidad como espacio destinado a la música, los festivales y otros acontecimientos.

La arena volvió a llenarse de público, pero ahora por motivos completamente diferentes.

Conciertos.

Festivales.

Sesiones de música electrónica.

Actividades familiares.

Espectáculos.

Eventos culturales.

La transformación no borró la historia anterior.

La añadió.

Monumental Club

La música vuelve a ocupar la arena

Uno de los proyectos que ha contribuido a esta nueva etapa es Monumental Club.

La antigua plaza de toros se transforma periódicamente en un espacio de música y ocio en el que conviven conciertos, sesiones de DJ, propuestas gastronómicas y actividades para diferentes públicos.

La programación ha incluido propuestas de música independiente, electrónica, indie, rumba y otros estilos contemporáneos.

La imagen es casi poética:

donde antes sonaban clarines y aplausos taurinos, hoy vuelven a escucharse guitarras, bajos, sintetizadores y miles de voces.

La Monumental en 2026

Un edificio histórico repleto de vida

La Monumental no es un edificio detenido en el pasado.

En 2026 continúa funcionando como espacio para acontecimientos musicales y culturales.

Durante el otoño de 2026, por ejemplo, el recinto vuelve a formar parte de la programación de SOUNDIT, con diferentes jornadas de música electrónica entre octubre y diciembre.

El calendario incluye nombres como Marcel Dettmann, Paranoid London, Joy Orbison, Aurora Halal, Jeff Mills y Surgeon & Nørbak, entre otros.

También continúa la programación de Monumental Club con nuevas jornadas musicales y culturales.

La antigua plaza de toros mantiene así una relación directa con la Barcelona contemporánea.

 

¿Desea descubrir La Monumental con nosotros?

Un lugar donde la historia todavía se puede sentir

Descubrir La Monumental es recorrer más de un siglo de historia de Barcelona a través de una arquitectura extraordinaria y de las historias de las personas que llenaron sus gradas.

Desde los primeros años de El Sport hasta la Monumental de los grandes conciertos.

Desde Joselito y las grandes figuras del toreo hasta The Beatles y Bob Marley.

Desde las grandes noches del rock hasta los festivales contemporáneos.

Cada época ha dejado su propia memoria.

En Magic Dreams Barcelona, creemos que los grandes lugares de Barcelona no se descubren únicamente mirando.

Se descubren comprendiendo su historia.

Nuestro guía, nativo y especializado en arquitectura, botánica, arte, historia y ornitología, acompaña cada experiencia con un relato culto, cercano y profundamente humano.

Nos encargamos de absolutamente todo para que usted no tenga que preocuparse de nada.

Organizamos jornadas de un día, escapadas de fin de semana, estancias de una semana, excursiones por el Pirineo catalán, la Costa Brava y experiencias completamente personalizadas.

Ofrecemos nuestros servicios en castellano, catalán e inglés y, con la suficiente antelación, podemos adaptarnos a cualquier idioma.

Combinamos patrimonio, arquitectura, naturaleza, gastronomía, música y experiencias privadas para descubrir Barcelona desde una perspectiva diferente.

Porque Barcelona no es solamente aquello que aparece en una guía.

También es aquello que sigue escondido detrás de sus edificios.

 

Copyright © 2016-2026 Magic Dreams Barcelona.